Hola preciosa . . .te agradezco con el alma la dedicacion,el tiempo y el talento que estas poniendo en el blog, a mi me encanta lo que a ti te encanta . . .mis cartas son para nuestra comunicacion . .una forma coloquial de que participes en mi vida,entornarte la puerta de entrada . .una forma complice de hacer un guiño . .dale! no tengas miedo que soy un leon herbivoro!! entra en puntillas y estamos un poco mas cerca, solo eso. Si crees que tienen algun valor literario adelante . . lo cierto es que para mi son normales,cotidianas . . no hay en ellas ningun esfuerzo, salen asi como pienso y hablo. De alguna forma estas cartas son un mensaje simple,sin ningun codigo encriptado de lo que voy viendo por la vida . .Machado que si merecia ser considerado maestro durante sus años en Soria (hice un viaje alucinante hace años y dormi a la luz de la luna recostandome en el Olivo del Duero de su poesia, permanece intacto!! ya te contare) al tema . . .estuve muchos años leyendo sus poemas para si mismo . .por eso aquello "Nunca persegui la glora ,ni dejar en la memoria de los hombres mi cancion", en fin las cartas son para ti . .unica heredera ,destinataria y depositaria de sus experiencias . .sin ti no habria cartas, asi como son tuyas haz lo que creas mejor para ellas.

sábado, 2 de julio de 2011

La Arboleda Perdida , Rafael Alberti

Rafael Alberti . .genio y figura . .poesia, prosa, teatro . .musica y pintura en un solo hombre . .luz de conocimiento transitando la niebla de la ignoracia. Encarno la lirica que Blas Infante describio con detalles en el Himno de Andalucia.

Los Andaluces queremos
volver a ser lo que fuimos
hombres de luz que a los hombres
alma de hombres les dimos.
Andaluces levantaos . . . .

Este es el prologo de la Arboleda Perdida su libro de memorias que acompaño mi adolescencia y hoy viaja conmigo hacia el final del camino.




No sé cómo puede vivir quien no lleve a flor de alma los recuerdos de su niñez.

MIGUEL DE UNAMUNO

En la ciudad gaditana del Puerto de Santa María, a la derecha de un camino, bordeado de chumberas, que caminaba hasta salir al mar, llevando a cuestas el nombre de un viejo matador de toros —Mazzantini—, había un melancólico lugar de retamas blancas y amarillas llamado la Arboleda Perdida. Todo era allí como un recuerdo: los pájaros rondando alrededor de árboles ya idos, furiosos por cantar sobre ramas pretéritas; el viento, trajinando de una retama a otra, pidiendo largamente copas verdes y altas que agitar para sentirse sonoro; las bocas, las manos y las frentes, buscando donde sombrearse de frescura, de amoroso descanso. Todo sonaba allí a pasado, a viejo bosque sucedido.

Hasta la luz caía como una memoria de la luz, y nuestros juegos infantiles, durante las rabonas escolares, también sonaban a perdidos en aquella arboleda. Ahora, según me voy adentrando, haciéndome cada vez más chico, más alejado punto por esa vía que va a dar al final, a ese «golfo de sombra» que me espera tan sólo para cerrarse, oigo detrás de mí los pasos, el avance callado, la inflexible invasión de aquella como recordada arboleda perdida de mis años.

Entonces es cuando escucho con los ojos, miro con los oídos, dándome vuelta al corazón con la cabeza, sin romper la obediente marcha. Pero ella viene ahí, sigue avanzando noche y día, conquistando mis huellas, mi goteado sueño, incorporándose desvanecida luz, finadas sombras de gritos y palabras. Cuando por fin, allá, concluido el instante de la última tierra, cumplida su conquista, seamos uno en el hundirnos para siempre, preparado ese golfo de oscuridad abierta, irremediable, quién sabe si a la derecha de otro nuevo camino, que como aquél también caminará hacia el mar, me tumbaré bajo retamas blancas y amarillas a recordar, a ser ya todo yo la total arboleda perdida de mi sangre.

Y una larga memoria, de la que nunca nadie podrá tener noticia, errará escrita por los aires, definitivamente extraviada, definitivamente perdida.

1 comentario:

  1. ...Entonces es cuando escucho con los ojos, miro con los oídos, dándome vuelta al corazón con la cabeza...
    Qué perfecta descripción del sentimiento. Lo bueno de éste blog es que puedo leer acá también.

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